sofismas como enemigos de la justicia
Sofismas en contra de la justicia
Mario Santiago Juárez[1]
El principal enemigo de aquello que consideramos justo no son los actos que en sí atentan contra él: el peor mal lo encontramos en la justificación de los actos indebidos, esto es así porque las afirmaciones sofísticas de la maldad se presentan a sí mismas como principios de justicia. A ninguna persona razonable, por ejemplo, se le ocurriría justificar una guerra aduciendo los beneficios económicos que ésta traería a un país determinado. La perversión de tal afirmación sería criticada hasta por aquellos que en su fuero interno, movidos por la avaricia, están dispuestos a soslayar la dignidad humana: a esos reaccionarios les daría vergüenza defender aquella sandez. A mala hora esas mentes retorcidas inventaron los sofismas y las falacias para revestir con un halo de justicia sus perversiones.
En el siglo XVIII Jeremy Bentham escribió un libro que tituló Sofismas anárquicos. El filósofo inglés, con un estilo sarcástico que raya en la insolencia, da algunos ejemplos de sofismas que eran considerados en la Inglaterra de su época como verdaderos. Bastará dar un vistazo a ese texto para descubrir que esos mismos sofismas siguen dominando nuestras sociedades. Los mismos argumentos son usados hoy día para justificar cualquier tipo de insensatez. En este trabajo pretendo señalar algunos principios sofísticos que ponen en peligro los principios de justicia. Para ello, establecerá primero algunos de los principios que según la mayoría de las teorías de la justicia deben regir las acciones humanas. Después dejaré en evidencia que algunos principios utilitaristas se han impuesto en las conciencias modernas para trastocar los fundamentos de las reglas de justicia más básicas y como el utilitarismo se disfraza con supuestos principios de justicia...
[1] Doctor en derecho por la Universidad Carlos III de Madrid, autor del libro Igualdad y acciones afirmativas.



